Regadores de caminos y batanes
Equipos de riego para control de polvo en caminos rurales, obra vial y accesos de cantera. De 5.000 a 30.000 litros, acoplados o montados sobre chasis, con barral trasero de boquillas regulables.
El polvo cuesta más que el agua
En un camino de tierra con tránsito pesado, el material particulado en suspensión reduce la visibilidad, acelera el desgaste de filtros de aire y se convierte en un reclamo permanente de los vecinos. En canteras y frentes mineros, además, el control de polvo es una obligación ambiental con seguimiento.
El otro efecto es sobre el propio camino. El tránsito continuo sobre superficie seca arranca los finos que ligan el material, y cuando esos finos se van, el camino se desarma en calamina y baches. Un riego regular mantiene la cohesión y espacia los ciclos de reperfilado.
Fabricamos el equipo completo: cuerpo del tanque, sistema de bombeo, barral de riego y comando. Sobre acoplado, sobre semichasis o montado directamente en el chasis del camión que tenga el cliente.
Cuántos kilómetros cubre cada carga
El alcance depende de la dosis de riego y del ancho regado. Valores de referencia con una dosis media de 1 litro por metro cuadrado, que es la habitual para control de polvo en camino consolidado.
| Capacidad | Ancho de riego 3 m | Ancho de riego 5 m | Ancho de riego 7 m | Montaje habitual |
|---|---|---|---|---|
| 5.000 L | 1,7 km | 1,0 km | 0,7 km | Acoplado para tractor |
| 10.000 L | 3,3 km | 2,0 km | 1,4 km | Acoplado o chasis liviano |
| 15.000 L | 5,0 km | 3,0 km | 2,1 km | Chasis camión simple |
| 20.000 L | 6,7 km | 4,0 km | 2,9 km | Chasis camión con balancín |
| 30.000 L | 10,0 km | 6,0 km | 4,3 km | Semirremolque |
La dosis cambia según el suelo: un camino de tierra suelta y seca puede pedir hasta 2 litros por metro cuadrado en el primer riego del día, y bajar a 0,5 en los repasos. Un ripio consolidado se maneja con 0,8 a 1 litro. La distancia al punto de recarga suele pesar más que el consumo mismo a la hora de elegir la capacidad.
Cómo se arma el equipo
Cuerpo con rompeolas
Tabiques transversales que cortan el golpe de masa del agua. En un equipo que frena cargado, sin rompeolas el empuje contra el cabezal delantero es peligroso.
Barral trasero
Boquillas regulables con ancho de riego ajustable. Se puede regar solo una mano, las dos, o cerrar un sector para no mojar banquina o cultivo lindero.
Bombeo
Centrífuga accionada por toma de fuerza, motor a explosión independiente o sistema hidráulico, según el vehículo que traccione el equipo.
Comando desde cabina
Válvulas operadas por el conductor sin bajar del vehículo. Permite abrir y cerrar el riego según el tramo sin detener la marcha.
Carga rápida
Boca superior de gran diámetro y conexión lateral con acople rápido para llenar desde hidrante, cisterna o toma de río.
Cañón o pitón lateral
Opcional para alcanzar taludes, banquinas o sectores donde el barral no llega. También se usa para carga de agua en obra.
Regadores y batanes según el uso
La diferencia entre un regador y un batán está en el destino del agua: el regador la distribuye sobre el camino, el batán la transporta para descargarla en otro punto. Muchos equipos hacen las dos cosas.
Regador con barral
Equipo pensado para distribuir agua de manera uniforme mientras el vehículo avanza. Es la configuración para control de polvo en caminos de acarreo, accesos y calles de tierra.
- Barral trasero con boquillas regulables
- Comando de sectores desde cabina
- Bomba dimensionada para caudal constante
- Opción de cañón lateral
Batán de transporte
Cuerpo para trasladar agua u otros líquidos y descargarlos en destino. Se usa para abastecer obras, llenar cisternas, alimentar equipos de compactación o llevar agua a establecimientos sin red.
- Descarga por gravedad o con bomba
- Boca de gran diámetro para carga rápida
- Rompeolas para transporte seguro
- Se puede combinar con barral de riego
Opciones de montaje
Acoplado con lanza y sistema de frenos para tractor · montaje sobre chasis de camión provisto por el cliente · semirremolque para grandes capacidades · bastidor desmontable con cáncamos para liberar el camión fuera de temporada · interior con revestimiento cuando el líquido a transportar lo requiere.
Regadores y batanes
Sí, es lo más habitual. Necesitamos los datos del chasis: distancia entre ejes, largo útil disponible y capacidad de carga. Con eso definimos la capacidad máxima del cuerpo y la posición de los apoyos para que la carga quede bien repartida entre los ejes.
Un cuerpo mal ubicado sobrecarga el eje trasero y deja el delantero liviano, lo que afecta la dirección y el frenado. Es un cálculo que conviene no saltear.
En un equipo que transporta agua, sí. Una cisterna de 15.000 litros medio llena que frena de golpe genera un empuje de varias toneladas contra el cabezal delantero. Sin tabiques, ese golpe se repite en cada frenada y termina fisurando las soldaduras.
Además afecta la estabilidad del vehículo. El líquido en movimiento desplaza el centro de gravedad justo en el momento en que el conductor más necesita que no se mueva.
Depende del ancho de calzada. Para un camino rural de una mano, tres o cuatro metros alcanzan. Para un camino de acarreo de doble circulación, se va a seis o siete metros para cubrir de banquina a banquina en una sola pasada.
Los barrales que fabricamos tienen sectores independientes, así que el mismo equipo puede regar angosto en un tramo y ancho en otro sin cambiar nada.
Para salmuera o soluciones supresoras de polvo con cloruros, el acero al carbono se corroe rápido. En esos casos conviene interior con revestimiento epoxi apto o directamente construcción en inoxidable.
Avisanos qué producto vas a usar antes de fabricar. Cambiar el material después implica un equipo nuevo.
Un regador acoplado estándar lleva entre cuatro y seis semanas. Si el montaje es sobre chasis del cliente, sumamos el tiempo de tener el vehículo disponible en planta, que suele ser una semana más.
Conviene encargarlo fuera de temporada. En los meses previos a la cosecha o al inicio de obra, los plazos se estiran para todos los proveedores del rubro.
¿Qué camino tenés que mantener?
Contanos los kilómetros, el ancho de calzada y con qué vehículo vas a traccionar. Definimos la capacidad y el barral que corresponde.